One to one, fidelización, lealtad y CRM, entre otros términos son parte de una misma estrategia corporativa de mercadeo llamada: Marketing Relacional. Pero, ¿qué es el Marketing Relacional? Generalmente el CRM (Customer Relationship Management) se maneja como este tipo de marketing, sin embargo el CRM es una herramienta que brinda ciertas soluciones para el desarrollo de las estrategias del Marketing Relacional. De esta herramienta hablaremos en otro post.
El marketing relacional o marketing de relaciones (Relationship Marketing), consiste básicamente en crear, fortalecer y mantener las relaciones con los clientes.
Una aproximación a esta definición que me gusta mucho es la que desarrollan Valerie A. Zeithaml y Mary Jo Bitner, en su libro “Marketing de Servicios”, y dice:
“En esencia, el marketing de relaciones representa un paradigma de cambio dentro del marketing, que se aleja del enfoque adquisición/transacción y centra su interés en la retención/relación. El marketing de relaciones (o la administración de relaciones) es una filosofía para hacer negocios, es una orientación estratégica que se centra en mantener y favorecer a los clientes actuales en lugar de adquirir nuevos.”
Este tipo de estrategia, algunos las sustenta en dos supuestos, a saber:
1. Los clientes prefieren mantener una relación duradera con un solo proveedor, cuando le es satisfecho y, por tanto, no buscan constantemente nuevos proveedores.
2. Es mucho más barato mantener una relación con un cliente actual que buscar uno nuevo.
Sobre estos supuestos, se podría agregar un tercero y que va en contraposición con el primero, y es, y creo en lo personal, que los clientes cada vez son más exigentes en la calidad del producto por un precio que consideren justo y esto puede motivarle a moverse hacia nuestra competencia. Por ello, la necesidad de ese marketing de relaciones que permita identificar a los clientes rentables y sus necesidades para poder adaptar nuestro producto y mantenerles satisfechos.
Las autoras citadas establecen como metas del marketing de relaciones: obtener clientes, satisfacer a los clientes, retener a los clientes y reforzar la relación con los ellos. De acuerdo a la siguiente figura, el gran objetivo sería mover la mayor cantidad de clientes a la parte superior de la pirámide.

Para cerrar, por el momento, aunque ya pronto veremos más acerca de este tema, podemos concluir que el marketing relacional es aquella estrategia que gestiona recursos de la empresa encaminados a dar la mejor experiencia y máximo valor a nuestros clientes.